Educar en la sexualidad con el Dr. Alvarez-Gayou

By | 29 noviembre, 2015

gayou

Contra la negación y la represión

Nos cuenta:

“Yo les voy a platicar, cómo me metí en este asunto. Terminé mi formación después de médico, como psiquiatra. Estaba en el Hospital Español haciendo mis prácticas clínicas y me pasaron a un señor para que yo lo viera. El tenía problemas con la erección. Yo me dije, voy a empezar a verlo, pero no tengo ni idea de cómo ayudarlo, porque nunca me enseñaron cómo tratar estas cosas en mis dos años de psiquiatra y menos en mis cinco años de médico. Entonces, con este paciente, empecé a darme cuenta de una primera limitación en mi formación profesional. Después trabajé como psiquiatra, recién egresado, en el Centro de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, y me empezó a llamar muchísimo la atención la gran cantidad de estudiantes que venían con problemas en el área sexual. Otra vez me obligado a pensar que ésta era un área muy importante, que requería a título personal que yo hiciera algo. Así es como empecé a prepararme. Primero leyendo libros, después con otros profesionales, hasta Master y Johnson. Ahí están los orígenes de la fundación del Instituto en 1989.”

Lo dice así, sencillamente.

¿Y quién podría negarlo? El Dr. Juan Luis Alvarez-Gayou es uno de los sexólogos que más ha contribuido en México, y por qué no decirlo en América Latina, a crear conciencia sobre la necesidad de educar en sexología y formar especialistas en esta disciplina. Esfuerzo quijotesco, que enfrenta mitos y prejuicios arraigados, tiene no obstante ese señero resultado: el Instituto Mexicano de Sexología que, con veinte años de existencia en México, es ya una creatura vigorosa, madura, claramente definida en sus propósitos y aspiraciones.

Una creatura que se ha fijado amplios y realistas objetivos:

– Trabajar intensamente en promover la equidad de la mujer y el hombre en todos los ámbitos de la existencia, en rescatar la sexualidad de aquellos grupos a los que con frecuencia se les ha negado, como son los ancianos, los niños, las mujeres, los que viven con alguna discapacidad y de todos los grupos minoritarios marginados en razón de sus preferencias sexuales.

– Valorar la conveniencia de la libertad de enseñanza e investigación en la que no exista más límite que el profundo respeto al ser humano conforme a un concepto humanista del mundo.

– Trabajar en constante y sincera apertura al diálogo con y para todas las corrientes ideológicas.

– Promover un sentido profundo y activo de justicia social que tienda al desarrollo armónico y equilibrado del ser humano y en especial de los grupos menos favorecidos.

En el primero de estos objetivos ha de verse la convicción de Alvarez-Gayou y de su equipo de especialistas en cuanto a que hay que enfrentar problemas persistentes, como el de los roles sexuales.

Según ha dicho:

“En el momento en que el hombre y la mujer de México sean educados desde pequeños como iguales, en el momento en que los juguetes no estén divididos en las jugueterías para niños y niñas, cambiará la situación. Porque esto lesiona y daña mucho a la mujer, pero también limita y daña mucho al hombre. Porque a lo largo de la vida tiene que mantener el papel de macho inflexible, fuerte, que no puede llorar. Es un ser que no puede expresar sus sentimientos. Un ser que tiene amputadas sus potencialidades de expresión humana. Entre nosostros decimos que los mexicanos contrariamente al decir popular tenemos mucha madre y lo que nos falta es mucho padre. Los padres mexicanos son fríos, ausentes, represores, infalibles y, si se les señala un defecto, sólo reaccionan con violencia”.

Por otra parte, están los mitos y falacias arraigados: la negación y la represión de la sexualidad a los niños. No sólo aquí, sino en numerosas sociedades, no se concibe que los niños tengan sexualidad.

La misma negación y represión opera respecto de aquellos grupos que manifiestan una preferencia sexual distinta a la de la mayoría heterosexual, surgiendo ghettos y persecución, como ocurre con los homosexuales.

De igual manera, se niega y reprime la sexualidad en discapacitados y en personas añosas, porque para muchos, los ancianos no tienen derecho a la sexualidad.

Y, por último estarían todos esos mitos “que plantean una negación y represión de la sexualidad en un grupo que es la mitad de la población en la tierra: las mujeres. A ellas se les permite su sexualidad, siempre que sea para reproducirse, porque cuando la sugieren para el placer, son condenadas socialmente.”

Erradicar esta pesada carga prejuiciosa, causa de sufrimiento profundo en los individuos, es una de las tareas que se ha propuesto el IMESEX y lo va logrando en la medida que forma sexólogos competentes y concientes de sus responsabilidades.

Formando Educadores y Terapeutas

Hoy, el IMESEX en su firme y sostenida trayectoria, es el único establecimiento de enseñanza superior que tiene un programa de posgrado para la formación de Educadores de la Sexualidad, con reconocimiento de validez oficial de estudios por parte de la Secretaría de Educación. Además, es la única entidad de investigación y docencia en sexualidad de México que tiene registro como Institución Científica en CONACYT y la única que, desde 1995, publica semestralmente una revista, los Archivos Hispanoamericanos de Sexología, en coedición con la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Sociedad Mexicana de Psicología.

Se espera que otros programas a nivel posgrado adquieran pronto reconocimiento de validez oficial. como son, por ejemplo, las maestrías en Discapacidad y Sexualidad, en Sexología Clínica y en Sensibilización y Manejo de Grupos.

Lo importante, además, es que en el Instituto hay un seguimiento permanente de los alumnos, tanto en el período formativo como con posterioridad a él. Y, también, en en el marco de los objetivos institucionales, hay una especial preocupación por evitar los distanciamientos jerárquicos, lo que propicia una democracia real, con educandos sumamente motivados.

Como apunta el Dr. Alvarez Gayou:

“A partir de que el Instituto obtiene reconocimiento de validez oficial de estudios sucede el fenómeno de que se forman ya grupos cerrados, grupos compactos, generaciones, lo que facilita el seguimiento. A estos alumnos los tenemos un poco más localizados, no cautivos, sino localizados. Sabemos donde trabajan y cuando terminan con frecuencia regresan al Instituto a otros programas y nos platican de las cosas que han hecho. Una parte importante de este concepto, de la profesionalización que manejamos nosotros como necesaria, es que muy pronto deberìamos llegar a la creación de un Colegio de Sexólogos, que va a funcionar precisamente como eso, como un organismo gremial, normativo de los distintos aspectos del ejercicio ya profesional.”

Entre tanto, ya están actuando en distintos frentes egresados del Instituto: los alrededor de mil, de la época en que el Instituto no tenía reconocimiento; y los 200 o 250 que corresponden a la nueva hornada, a la etapa del reconocimiento, desde 1994 a la fecha

Ayudando a los que sufren

Por otra parte, el IMESEX no se limita a la actividad puramente académica.

El Instituto tiene una clínica para la atención a particulares, que considera muy especialmente las facultades económicas de los solicitantes. Aquí, las personas pueden tener la seguridad de que lo que le cobren por consultas o tratamientos estará en relación directa con sus posibilidades.

En cuanto al contenido de las consultas, hay tendencias recurrentes.

“Yo creo, nos dice el Dr. Alvarez Gayou, que a nivel de disfunciones, los hombres acuden más por problemas de erección y eyaculación precoz. Acuden más sus esposas a plantear su insatisfacción y algunos hombres cuando ya empiezan a ver que la relación se está deteriorando mucho. Es cuando deciden abordar el tema de la eyaculación precoz, por ejemplo. También lo que yo veo con mucha frecuencia son problemas en la relación de pareja que se vinculan con la sexualidad o que se originan desde la sexualidad o que crean disfunciones sexuales.

“Pero ahora, los enfoques son distintos. Si de eyaculación precoz se trata, no podemos actuar como se hacía diez o quince años atrás, con la clásica terapia de Master y Jonhson, con esos ejercicios. Hoy, el tratamiento es mucho más integral. Por eso nosotros, cuando formamos sexólogos para la práctica clínica, ya no los llamamos terapeutas sexuales, los llamamos sexólogos clínicos, porque consideramos que la clínica sexológica es mucho más amplia. Hay terapias de pareja, hay psicoterapia personal, hay mucho de educación, por los mitos que prevalecen y todo eso”.

Reconoce que siguen manifestándose preocupaciones sobre temas como rendimiento sexual o tamaños de los órganos.

Hay preocupación en los individuos por el desempeño sexual.

“Algunos de estos temas, dice el Dr. Alvarez-Gayou, están vinculados al machismo. En nuestro país, es muy distinto lo que el hombre hace con lo que dice que hace. Siempre es mucho más lo que dice que hace. Porque la hombría, este machismo, tiene mucho que ver con la cantidad de rayitas que se anota en mujeres conquistadas, números de coitos tenidos en una noche, etc. “.

Frente a la crítica cuestión de los tamaños, insiste en que hay que poner las cosas en claro: decirle a quienes esto les obsesiona que hay personas con narices chicas o con narices grandes y que no por eso se huele más o se huele menos.

En síntesis, la educación de la sexualidad es el punto focal.

Y el Dr. Alvarez Gayou tiene, al respecto, de qué enorgullecerse.

“Somos la única institución que genera entre 30 y 60 investigaciones al año en materia de sexualidad y somos la única institución que durante cinco años ha publicado una revista científica. “.

Y, agregaríamos, es la única que conserva y refuerza su gran iniciativa de los Congresos de Sexología.

Este año, el IMESEX celebrará el Segundo Congreso Nacional de Investigación en Sexología en Cholula, entre el 23 y el 26 de noviembre.

El programa científico de este importante evento estará integrado por talleres, conferencias magistrales, simposios, sesiones temáticas y presentaciones de carteles en áreas tan trascendentes como la Educación de la Sexualidad; la Discapacidad Motora, Sensorial y/o Cognitiva y Sexualidad; la Sexología Clínica; Sexualidad y Género; y, Sensibilización y Manejo de Grupos.

Sí. Hay una gran invitación para la comunidad sexológica mexicana e internacional en el IMESEX.

Una invitación franca y cordial que extienden el Dr. Alvarez Gayou y su espléndido equipo, proyectando positivamente una lección de tenacidad, creatividad y decisión que, ojalá, sea imitada y reproducida en otras latitudes.

One thought on “Educar en la sexualidad con el Dr. Alvarez-Gayou

  1. miguel angel balderas

    Descansa en paz Juan Luis, queda tu conocimiento, libros, en fin sigues con nosotros

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